“Los buenos gobiernos son aquellos que mejor sirven al bien general, los malos gobiernos son los que subordinan el bien general al bien de las personas en el poder” (Aristóteles)
Antes de comenzar, si bien es cierto que en los ámbitos estudiantiles son muy pocos los gobiernos estudiantiles y la gran mayoría son centro de alumnos en conjunto con las muchas Federaciones que puedan existir, estos últimos no son eficaces a la hora de servir al bien general, dada la naturaleza de las Federaciones Universitarias puesto que une conceptos comunes, pero ella está limitándose a ciertos criterios básicos como también a la contingencia, dejando de lado la formulación de políticas, proyectos y metas que solo un Gobierno Estudiantil puede otorgar.
Por tanto si en esencia existe una Federación sin alma matter o sin un propósito único que no sea sino mejorar las condiciones, y elaborar un proyecto de permanencia, es una organización destinada a morir, en cambio los gobiernos estudiantiles poseen un compromiso institucional tanto como también personal para realizar, acciones directas y movimientos precisos; para así no transformar un movimiento legitimo en una organización mediocre.
Esto no es fácil puesto que requiere niveles de participación importantes, asunto que en nuestro país está en un franco quiebre, puesto que la mayoría de la sociedad ha sido absorbida por los medios de comunicación masiva, (que no hacen otra cosa más que desinformar) y además que las personas no están interesadas en como ejecutar sus derechos. Lograr aumentar el interés para una sociedad democrática es un desafío; como también lo es creación y permanencia de un Consejo o un Parlamento Universitario, cuyos representantes no solo sean parte de los Centro de Alumnos, sino también del Universitario común, es este quien tiene una visión de mundo, como además claras necesidades con respecto a su realidad cotidiana.
Existen casos de Gobiernos y Senados tanto secundarios como universitario que tuvieron la suficiente visión y vocación para actuar dentro de un entorno hostil, nombrare dos en este caso, la Gestión del Gobierno Estudiantil del Liceo de Aplicación dentro de un contexto de crisis en la educación chilena, llamo a un paro de liceos emblemáticos de la región metropolitana en primera instancia, para luego convertir dicho movimiento de un sector en tema de carácter nacional, movilizando a más de medio millón de estudiantes en la llamada Revolución Pinguina. El Segundo caso se trata del Senado Universitario de la Universidad de Chile, pionera en el país en establecer una orgánica de senado a favor de los proyectos estudiantiles, como también en la elaboración Proyectos de Desarrollo Institucional, en conjunto con las autoridades universitarias.
Si bien es cierto han existido avances dentro de nuestro ambiente universitario, bajo mi criterio hace falta visión estratégica y la formulación de políticas estudiantiles que nos ayuden a mejorar nuestro entorno, tanto local como universitario, aquí no se trata exclusivamente de acciones, sino de hacer uso del conocimiento, para el beneficio de todos, puesto que si no se hace, pasara mucho tiempo para que las condiciones de nuestra universidad mejore.
Los cambios parten desde uno, luego por el gobierno, para llegar a todos, si a todos… no a un solo sector…



